El fallo no es el que la gente cree
Pregunta a cualquiera que haya viajado y te contará una anécdota de traducción de menú absurda. Esas historias son ciertas, pero son la minoría. La experiencia mucho más habitual es más silenciosa y más frustrante: llega la traducción, cada palabra está bien, y sigues sin tener ni idea de qué estarías comiendo. Eso no es un error del motor. La traducción convierte palabras entre idiomas, y la información que te falta nunca estuvo en las palabras.
Los nombres de los platos son nombres, no descripciones
Las cocinas bautizan sus platos con personas, lugares, chistes y formas, y nada de eso sobrevive a una traducción literal. 螞蟻上樹 se traduce fielmente como «hormigas trepando a un árbol» y son fideos de cristal con carne picada. 麻婆豆腐 es «el tofu de la anciana picada de viruelas». 親子丼 es «el bol padre e hijo», que es pollo y huevo sobre arroz — exacto, y una manera rara de enterarse. El español hace exactamente lo mismo a los demás, por cierto: «criadillas» se traduce sin problema y deja al lector igual de despistado. Una traducción palabra por palabra es una reproducción fiel de un nombre. Lo que necesitabas era una descripción.
- 夫妻肺片 (chino) — «lonchas de pulmón de marido y mujer» — ternera y casquería en frío con aceite de chile.
- 螞蟻上樹 (chino) — «hormigas trepando a un árbol» — fideos de cristal con carne picada.
- 親子丼 (japonés) — «bol padre e hijo» — pollo y huevo sobre arroz.
- «Falscher Hase» (alemán) — «liebre falsa» — pastel de carne, sin liebre alguna.
- «Lampredotto» (italiano) — sin traducir en casi todas las cartas — callos del cuarto estómago de la vaca.
La lectura falla antes que la traducción
Toda traducción por cámara son dos pasos: reconocer los caracteres y luego traducirlos. Los restaurantes son especialmente hostiles con el primero. Las cartas usan tipografías de titular, cursiva y letra a mano precisamente porque no deben parecer un documento. Las sugerencias del día van con tiza en una pizarra. Las páginas plastificadas devuelven el reflejo directo al objetivo. Las cartas japonesas y chinas se componen a menudo en vertical, algo que muchos motores llevan mal con el móvil en horizontal. Cuando los caracteres llegan mal, la traducción convierte diligentemente los caracteres equivocados, y el disparate que recibes estaba decidido antes de que el motor viera el texto.
Un menú es un documento estructurado y la traducción lo aplasta
Un menú no es un párrafo. Son secciones, platos, subrenglones y precios, dispuestos para que puedas comparar. La traducción por cámara superpone texto más o menos donde lo encontró, y el resultado desconecta con frecuencia un precio de su plato, funde dos columnas o hace desaparecer el encabezado que te decía que eso eran los entrantes. Acabas desplazándote por un muro de fragmentos traducidos y reconstruyendo la carta en tu cabeza — es decir, haciendo el trabajo que debería haber hecho la herramienta.
La información que necesitas no está en la página
Este es el fallo con consecuencias reales. Que un plato lleve frutos secos, pescado, gluten, lácteos o cerdo muchas veces no está escrito en la carta. El dashi japonés se hace con bonito, lo que descarta en silencio muchísimos platos aparentemente vegetarianos. La cocina tailandesa usa salsa de pescado casi en todo. Los frijoles refritos y la masa de hojaldre se hacen a menudo con manteca de cerdo. Los platos indios se rematan con frecuencia con ghee. Nada de eso aparece en las palabras que se están traduciendo, así que ningún motor puede sacarlo — no porque traduzca mal, sino porque está respondiendo a otra pregunta.
Qué hacer en su lugar
Quédate con Google Traductor: es gratis, funciona sin conexión, y para carteles, billetes y conversaciones sigue siendo lo mejor que hay. Simplemente deja de esperar de él un trabajo para el que nunca se construyó. En la mesa, usa algo que lea el menú como comida: que devuelva cada plato con una descripción de qué es realmente, una lista de ingredientes y avisos de alérgenos, conserve las secciones de la carta y sepa mostrarte el nombre en el idioma original a la hora de pedir. Eso es otra categoría de herramienta, no un motor de traducción mejor.